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5 mai 2013 7 05 /05 /mai /2013 12:51

La primavera del comunismo chileno

Texto Néstor Martínez
Editor Suplemento Perspectivas
Fotografía David Ernesto Pérez

Leo que vienen a El Salvador dos líderes del movimiento estudiantil que tiene paralizado el sistema educativo en Chile. Escribo de inmediato a Melissa, la responsable del centro cultural Nuestra América, luego conversamos por teléfono, me dice que no viene Camila Vallejo, pero que igual viene otra mujer luchadora, así amarramos la entrevista con Karol Cariola, Secretaria General de las Juventudes Comunistas de Chile y miembro del Comité Central del Partido Comunista de Chile; y con Camila Donato, quien fuera presidenta de la Federación de Estudiantes del Pedagógico, universidad en la que se forman los maestros. Carol nos hablará del renacer del Partido Comunista de su país y Camila de las luchas estudiantiles. Me acompañan Amalia Alejandro, periodista especializada en temas de mujeres, y David Ernesto Pérez, quien es redactor del Diario Co Latino, pero que esta vez tomará las fotografías.
Terminadas las largas entrevistas, David les pregunta que qué sentirían si se tomaran una foto con el Ché en vivo. Ellas, sorprendidas por la imposible foto dicen que se la tomarían, entonces, replica David, pónganse, bajo el retrato,  y con ese fondo aprovechamos para lograr una foto con estas dos mujeres luchadoras, símbolos de la primavera del comunismo chileno. Por cierto, su agenda en El Salvador es tan apretada que en lugar de la hora prometida, conversamos media hora, un poco más, porque salen de inmediato para el occidental departamento de Santa Ana, para continuar en la gira promocional del libro de Camila Vallejo “Podemos Cambiar el Mundo”, con el apoyo de la editorial Ocean Sur.

Karol Cariola

- Karol, el comunismo parece que está desfasado, ¿cómo es que renace el comunismo en una juventud, como ustedes, en Chile?
Nosotros hemos dicho con mucha fuerza y con mucha coherencia en relación al proceso que está viviendo nuestro país, y no solamente nuestro país, sino Latinoamérica, que el comunismo, como esencia, como idea política, como modelo de transformación, como modelo de sociedad, como modelo de construcción, no está desfasado y mucho menos desfasado, o sea, pretender restringir una idea tan maravillosa, de pensar en una sociedad distinta, con valores distintos, con igualdad social, cono igualdad de oportunidades, con el derecho de justicia e igualdad, más sentidos, más presentes que nunca, pensar en que eso está obsoleto, que eso se fue o desapareció con la caída de la Unión Soviética, me parecería a  mí, como una joven comunista hoy día, como una joven rebelde, revolucionaria en algún otro momento, tú dices una lástima. Yo creo que hoy día el comunismo está más vigente que nunca, y eso nosotros lo hemos demostrado precisamente con el levantamiento que han tenido los pueblos, no solamente Latinoamérica, sino que también el levantamiento que ha tenido el pueblo de Chile en función, cierto, de proteger o de resguardar los intereses de los oprimidos de los trabajadores, de los postergados. Cuando uno lee el Manifiesto Comunista, a Marx y Engels también, hablan de la dictadura del proletariado, hablan de la explotación del hombre por el hombre, hablan de la estructura del proletariado desde sus orígenes obrero-campesino, eso, bueno, efectivamente, tiene un contexto histórico, tiene un realidad, una sociedad, incluso tiene un lugar específico desde la perspectiva de dos personas que plantean una idea política, que a mi gusto, trasciende a un momento determinado, o a un país o a un territorio determinado, y esa idea política precisamente se manifiesta en entender cuál es la expresión que tiene, por ejemplo, hoy en día, el siglo XXI, en Latinoamérica, en Chile, en el contexto del imperialismo o  imperio del capitalismo, del imperio del neoliberalismo en los países de Latinoamérica, entender eso pasa por entender que la lucha de clases está más vigente que nunca, por entender que los explotados y los explotadores todavía existen en un contexto distinto, por entender que el proletariado siguen siendo los desposeídos, que los trabajadores, si bien hoy en día no son los mismos campesinos que hace cincuenta, ochenta o treinta años atrás, tienen los mismos niveles de explotación y la misma inseguridad en términos laborales que probablemente tenían, en ese sentido pasa por entender la interpretación del marxismo, por entender la interpretación del comunismo, y del proyecto político que hay detrás de eso en el contexto particular de un país, de un territorio, de una cultura y de un momento histórico que también, evidentemente, tiene sus propias características.

- Tu planteamiento llevó a la guerra, a la masacre de mucha gente, he sido testigo de eso, es una lucha cuesta arriba en este momento con esa historia que se tiene, con el capitalismo, el imperialismo encima, renegando de todo eso, vendiendo ideas, que también no son ideas nuevas, engañando a la gente, ¿cómo es esa lucha? ¿No siente ustedes que es ir cuesta arriba?
Bueno, sí, siempre hemos ido cuesta arriba, de hecho, el bien, la bondad, la justicia, y todos los valores que representan nuestras ideas, son ideas que, evidentemente, son combatidas por aquellos que no están de acuerdo y que no tienen disposición a compartir la riqueza que nos da el mundo, digamos, y que se han esmerado por explotar los recursos naturales, y que se han esmerado por capitalizar el ego, el individualismo, el empresario, y en transnacionalizar los bienes que podrían ser distribuidos entre todo el pueblo, por mantener un pueblo oprimido, que este no se rebele y que, finalmente, la igualdad y la justicia social se haga vida, se haga carne, y bueno, un pensamiento como el nuestro y jóvenes revolucionarios en otras épocas, han impulsado procesos como el que hoy en día estamos trabajando por impulsar en Chile y también en Latinoamérica.

- Es decir, ¿el capitalismo no ha cambiado?
El capitalismo no ha cambiado, el capitalismo también se ha ido adaptando, en su esencia, a los nuevos procesos, utilizando para ello la globalización, nuevas tecnologías, nuevos contextos, las nuevas generaciones con todos esos impulsos, pero el responsable principal de las masacres de las torturas, de los procesos dictatoriales, de todos los momentos negativos de los pueblos, no es el comunismo, ni de aquellos que tratan de levantar procesos de insurgencia, procesos de rebelión popular o procesos de transformación desde la perspectiva de l pueblo, los responsables y los púnicos culpables de que ese tipo de situaciones se den son aquellos que se oponen y que sobreponen los intereses del capital por sobre los intereses humanos, y es allí cuando nosotros entendemos que en esta realidad, y con todas las consecuencias de lo que significa dar una lucha como esta, poner sobre la mesa también, incluso, no solamente tu capacidad humana, sino que también tu capacidad física, tu capacidad intelectual, muchas veces también entregar la vida si eso fuese necesario, son algunos de los elementos que los jóvenes comunistas hoy día tenemos como voluntad, como compromiso, y como antecedente de lucha que de alguna u otra manera también se ha venido configurando en sangre y fuego, como decía una compañera en una presentación que tuvimos, o sea, nuestro pueblo, nuestra juventud, nuestra organización en Chile, que está a puertas de cumplir cien años de existencia, el Partido Comunista ha sido un partido que en sus cien años de existencia ha tenido más de treinta y cinco años de ilegalidad y de clandestinidad, con eso y con el ejemplo de muchos compañeros que cayeron en dictaduras y que han caído en tantos procesos, que han sido perseguidos y que hoy día allí, firmes, se presentan  y se mantienen, nosotros no podemos hacer menos que creer en que la construcción del proyecto que hoy en día hemos asumido, como un proyecto político nuestro hasta lo más profundo de nuestras entrañas, pueda hacerse realidad en el más corto plazo posible.

- Yo mencionaba un pasado feroz contra los comunistas, ¿qué es lo que han aprendido ustedes, tanto de acciones positivas como negativas, de esas luchas del pasado de los partidos comunistas de América Latina?
Los países comunistas de América Latina hemos aprendido mucho, sobre todo porque, en el momento de la caída de la Unión Soviética, del socialismo real y todo ese proceso que fue muy duro no solamente en Europa, sino que también con una repercusión muy fuerte en Latinoamérica, a nosotros nos queda un aprendizaje tremendo de lo que significa la implementación de un nuevo sistema, de un sistema socialista, de un avance hacia lo democrático, entendiendo que no debemos acelerar los procesos, sino que también entender la dimensión y las etapas que éstos deben ir teniendo, y, en esa dirección, también hemos entendido que la expresión de eso es lo que está pasando en Latinoamérica, donde el progresismo, la democracia, está resurgiendo por sobre las fuerzas de derecha imperialistas y que sostienen el sistema, también es, precisamente, la necesidad de generar una convergencia. Los comunistas solos no podemos, los comunistas representamos un sector de la sociedad, tenemos una idea, tenemos una convicción, presentamos valores, presentamos un compromiso, pero, sin embargo, entendemos que solo, en una construcción de la envergadura que tiene construir una sociedad distinta, con las proyecciones que nosotros tenemos, evidentemente, solos no lo vamos a poder hacer nunca y en ninguna parte del mundo, por esa razón es que hoy día, con mayor claridad, nos encontramos viviendo situaciones y etapas, donde valoramos profundamente el rol que los movimientos sociales y también los movimientos políticos proclives al progresismo, a la democracia, a la construcción del socialismo, deben avanzar más unidos que nunca, porque, de lo contrario, los procesos de transformación los truncamos desde la misma izquierda o desde nosotros mismos. El sectarismo, tal como lo decía el compañero Ché Guevara, es uno de los venenos más letales del proceso de construcción de izquierda, de rebelión popular, de construcción del proletariado, de transformación social y de transformación política. Nosotros hemos aprendido eso, y el Partido Comunista en Chile, hoy día, podemos decir que es un Partido que ha avanzado mucho en esa dirección.

- ¿Este rejuvenecimiento del Comunismo pasa por una relectura de las obras del Ché, de Fidel Castro, de Camilo, de la música popular y todo lo que se ha dado por esa vía en Latinoamérica? ¿Hay que aprender de nuevo?
¡Por supuesto! Nosotros no pretendemos borrar la historia y empezar a escribirla, y borrar lo que pasó con la escoba, no, de ninguna manera, la historia tiene un peso que para nosotros es muy importante, y ese peso, a nosotros como organización nos afecta en positivo y nos afecta en negativo. El sesgo que hay de entendimiento del comunismo en el mundo, incluso, es muy grande, el anticomunismo que ha establecido el sistema capitalista, el criminalizar nuestro proyecto, el criminalizarnos a nosotros haciéndonos parecer como sujetos terroristas     que comían las guaguas [guaguas=niños. Nota del entrevistador] y cosas por el estilo, ha sido también parte del proceso de construcción que ha tenido el modelo precisamente porque ven en nosotros el germen de diseminación de su proyecto y de lo que ellos han construido en Latinoamérica y que había logrado ser hegemónico, sin embargo, en el contexto de la crisis del capitalismo mundial, Latinoamérica va a una demostración de fuerza y a una demostración también de vanguardia en términos de decir, bueno, aquí en Latinoamérica con toda su historia de explotación, de lucha, resistencia indígena, de matanzas, de masacres, bueno, pa’ que decir, aquí mismo, el pueblo salvadoreño saliendo de doce años de la guerra que todavía les pesa y les cuesta en su reconstrucción como sociedad, a nosotros de una dictadura de las más sangrientas de Latinoamérica que también todavía nos pesa y nos cuesta nuestro desarrollo como sociedad, en esa dirección es que, hoy día, nos hemos dado cuenta que la crisis del neoliberalismo, la crisis del capitalismo en el contexto mundial, te configura una situación histórica, el capitalismo en tan inhumano en su esencia, es tan inhumanizable, que cuando llega al momento en que intenta poner al hombre en el centro del debate, porque el individualismo llega también a ese momento, es cuando se genera ese momento de inflexión, cuando el ser humano se da cuenta que vive en una sociedad en que su dignidad no tiene ningún valor, donde primero vale lo material, primero vale el capital, primero vale la construcción burguesa de la democracia, antes de los derechos civiles individuales de los seres humanos, y con esto no me refiero a que nosotros también queremos construir un individualismo, sino que, entendiendo  el bienestar del ser humano desde su individualidad también entendemos el bienestar colectivo de la sociedad, en ese sentido es precisamente lo que se contradice a la elaboración política del capitalismo y cómo este se ha desarrollado con todos los elementos que tiene a su disposición, porque el mismo capitalismo ha desarrollado esta máquina de la globalización, del desarrollo de la tecnología a su servicio, cuestión que también la izquierda ha aprendido, nosotros también hemos aprendido eso, de que los medios de comunicación masiva debemos utilizarlos, de que la tecnología debemos ponerla a disposición del pueblo si es algo que no vamos a hacer retroceder. Cuando yo hablo de que la historia no podemos  borrarla con la escoba cuando la estamos escribiendo de nuevo, también entendemos que con eso tampoco podemos borrar la historia que no nos gusta, la historia que nos gusta y la que no nos gusta, y con eso tenemos que aprender de los errores de aquellos que fueron humanos y que incentivaron todo este proceso de humanidad, pero también tenemos que entender el proceso, comprender y recoger, de aquellos compañeros y compañeras que, no solamente en Cuba como el Ché y Fidel y otros, dieron una batalla tremenda en Latinoamérica, acá ustedes tienen ejemplares vivos de aquellos, como el comandante Ramiro, el compañero Vicepresidente [de la República, Salvador Sánchez Cerén. Nota del entrevistador] que hoy día también, desde pasar por una guerrilla, haber enfrentado con armas, entregando su vida a la causa de un pueblo en su liberación, hoy día no se arruga y no tiene problemas en seguir siendo el mismo revolucionario que fue desde su juventud, en el que fue y tuvo que asumir responsabilidades tales como tomar un fusil y enfrentar una guerrilla con las fuerzas armadas del país y no tiene ningún resquemor de estar en el gobierno siendo Vicepresidente y Ministro de Educación y tratando de transformar la realidad también desde otro frente, ese es el entendimiento al que nosotros, hoy día, hemos llegado y esa es la contextualización que de alguna u otra manera aquellos próceres, aquellos compañeros y compañeras que entregaron su vida, su lucha, y allí nosotros desarrollamos hoy día un libro que se llama “Ser un Joven Comunista”, que son cinco textos para la juventud chilena, donde se compila un poema de Pablo Neruda, un texto de Salvador Allende que dirigió a las juventudes comunistas, un texto de Fidel Castro, uno del Ché Guevara y uno de Gladys Marín quien fue la Secretaria General de las Juventudes Comunistas, que me antecede, yo soy la segunda mujer Secretaria en la historia de ochenta años, bueno setenta y nueve, casi ochenta años, de historia de la Juventud Comunista, por lo tanto, allí, ellos nos muestran la responsabilidad que hoy día nosotros tenemos en nuestras manos, porque también la historia es cíclica y lo que ellos dicen, en etapas y en periodos distintos, a mí, hoy día, me siguen siendo de tanto sentido como les hacía a ellos hace treinta o cuarenta años…

- … eso es porque el capitalismo no cambia en su esencia…
… el capitalismo no cambia en su esencia, se adapta a los momentos, se adapta a la historia, se adapta a los siglos, se adapta a la tecnología, pero en su esencia no cambia.

- En Chile se aplicó una modalidad moderna del capitalismo, el neoliberalismo, el dictador Pinochet lo metió a rajatabla, ¿cómo lo interpretan ustedes? Porque me parece que se cumple una predicción de Marx, que en el seno del capitalismo van a nacer las revoluciones no de afuera, ¿cómo viven el neoliberalismo, cómo lo interpretan, desde su propia experiencia, como el primer país en que se aplicó la Escuela de Chicago?
Exactamente, bueno, en esa dirección hemos dicho que Chile ha sido el bastión del neoliberalismo y del imperio en Latinoamérica y el bastión de resistencia, efectivamente, nosotros llevamos ya más de cuarenta y cinco años con esa implementación de ese modelo, en un principio es con la dictadura con la que se implementa, después con el retorno de la seudodemocracia que sostiene al modelo muy resguardado de sectores socialdemócratas que se han esmerado en tratar de humanizarlo, en tratar de modelarlo, en tratar de maquillarlo para adaptarlo a esta nueva sociedad, tiempo en el cual nosotros tenemos absoluta divergencia porque creemos que el neoliberalismo, como expresión del capitalismo, no es humanizable, no es adaptable, no es maquillable, la expresión política, económica y cultural que ha generado el neoliberalismo en Chile ha generado que nuestro país durante muchos años el pueblo de Chile haya estado asustado, dormido e inconsciente, hoy día se intenta modelar una juventud inconsciente, alejada de los problemas de la sociedad, alejada de la realidad concreta de aquellos que son desposeídos, que son explotados, y es precisamente eso lo que nosotros estamos combatiendo, y efectivamente, como antes decíamos, cuando hablamos de la “primavera de Chile”, del despertar de la conciencia del pueblo, nos referimos precisamente a este proceso, a ese proceso en que el neoliberalismo llega a sus momentos tan culmen de desarrollo que ya no puede, no se sostiene más en el momento en que los seres humanos, las personas, los ciudadanos comunes y corrientes empiezan a demandar otras situaciones u otros elementos en función de su bienestar social, y es allí, por ejemplo, con la educación en Chile se ponen en evidencia las tremendas contradicciones que ha generado el modelo en relación a la falta de oportunidades, a la falta de acceso a la educación superior, a que el modelo de educación superior y básica en Chile se ha encaminado a un proceso privatizador tremendo donde la educación pública ha quedado completamente postergada, donde la salud ha sido una de las cuestiones más secundarias de desarrollo en el país donde los hospitales no solamente han sido concesionados en su construcción sino que también en su administración, en la externalización de los servicios, donde los trabajadores cada día tienen menos opciones y menos resguardos de sus derechos laborales, donde el Código de Trabajo se mantiene más añejo que nunca también heredado de la dictadura|    , donde las reformas laborales apuntan solamente al  retroceso de la sindicalización, o sea, en ese contexto donde se pone, insisto, sobre la mesa el capital sobre el derecho social, por sobre el derecho humano, es precisamente cuando el neoliberalismo se fisura y empieza a perder hegemonía, y es el centro del neoliberalismo en Latinoamérica, siendo Chile uno de los bastiones de ellos con la implementación de los “Chicago Boys”, es en este contexto cuando nosotros, a partir del impulso que entrega el movimiento estudiantil, desde los estudiantes, desde los pobres, siempre con un espíritu rebelde, casi biológico, como decía un compañero por allí, en esa misma dirección y en ese contexto, se da un impulso para modificar un sistema estructural de educación, que con eso se pone en evidencia todo el resto, y por eso hoy día Chile ya no solo demanda educación gratuita y de calidad para todos, sino que Chile demanda una necesaria reforma tributaria, un cambio constitucional, un cambio del sistema electoral binominal que ha generado y desarrollado un duopolio político durante muchos años en que la Concertación, que es la socialdemocracia, junto con la derecha han gobernado a espaldas del pueblo, generando leyes entre cuatro paredes, entre comodines por aquí por allá, que de alguna manera les permite sustentar los mismos negocios que ellos han generado a costa de esto, desde la misma educación, desde la misma salud, son ellos mismos los que se enriquecen y que siguen profundizando las desigualdades, un sistema tributario que perjudica trascendentalmente a los más pobres, o sea, los ciudadanos pagamos más impuestos que lo que pagan las empresas, empresas transnacionales que vienen a sobrexplotar nuestros recursos, los privatizan y se los llevan, o sea, que en esa realidad, efectivamente nosotros tenemos un impulso distinto donde lamentablemente, y lo digo lamentablemente porque quisiera yo que fuera distinto, pero tampoco hay que acelerar los procesos, el modelo neoliberal no está en crisis en su totalidad, pero sí su hegemonía, nosotros creemos que hoy en día la hegemonía del modelo neoliberal está fisurada, está crítica, se está tratando de remodelar, y es allí donde estamos, en el momento de inflexión, de tomar las decisiones correctas para ver y dar conducción a un proceso que se ha desarrollado, que ha crecido, que partió del movimiento estudiantil, pero que hoy día se constituye en un movimiento social y profundamente político que ha cuestionado el modelo en Chile y que ha dado ejemplo también, no solamente en Latinoamérica sino que también en el mundo, de lo que significa la unidad, la unidad de acción, la importancia de la convergencia, la disciplina consciente de todos aquellos que fuimos parte del proceso, el no deslegitimar desde adentro el rol que cada uno de los actores de la sociedad tiene en un proceso como este, donde hemos logrado sumar no solamente a los estudiantes, sino que a los profesores, a los académicos, a los trabajadores, a los pobladores, a los dueñas de casa, a los niños, a las niñas, levantando procesos de movilización con tal masividad que lo único que nos hace pensar, nos hace recordar, es aquel momento en que, afortunadamente, en algún momento, el pueblo de Chile dio cuenta y dio muestra de la importancia y lo real y posible que era ganar un gobierno popular a través de la revolución democrática que fue lo que logramos conseguir con el presidente Salvador Allende, donde la unidad popular se configuró con inicios muy similares a lo que se está configurando en Chile, por eso nosotros hablamos de la nueva primavera del pueblo chileno.

- ¿Qué mensaje le dan, ustedes los jóvenes, desde el punto de vista militante comunista, a la juventud de América Latina?
Todo este proceso en mi corta vida, en realidad tampoco somos muy jóvenes, tenemos veinticuatro años cada una, creo que el aprendizaje que ha dejado la historia de lucha, de resistencia, de lucha consciente de los pueblos, en su humana forma de buscar la liberación desde la perspectiva de la opresión, a nosotros nos ha dado muestras de que no podemos pensar la lucha del pueblo como una lucha guiada, la lucha del pueblo, la lucha de clases, es la lucha por la reivindicación de la transformación, no puede ser solamente en un país, sino que debe ser en esta gran patria que es América Latina incluso del mundo, nosotros hoy día necesitamos organización, necesitamos que los jóvenes de izquierda, que los jóvenes comunistas, que los jóvenes revolucionarios, que los jóvenes progresistas, que los jóvenes rebeldes, que todos los jóvenes, y no solo los jóvenes, porque esta lucha tampoco es una lucha etaria, esta es una lucha de clases, una lucha en la que todos cabemos, donde todos debemos ser parte, y donde todos tenemos una responsabilidad en el mismo nivel, pero sí, los jóvenes tenemos una responsabilidad de poder utilizar nuestro ímpetu, nuestra rebeldía, nuestra juventud, nuestra energía, para poner sobre la mesa el impulso de lo que, de alguna u otra manera, el resto de la sociedad debe asumir como una responsabilidad propia, y eso no puede ser en Chile de una forma, en El Salvador de otra, en Guatemala de otra, en Argentina de otra, debe ser con una línea y con una agenda común, eso es precisamente lo que necesitamos, es esa construcción de América Latina, internacionalista, de solidaridad, para poder lograr reales transformaciones, no solo en nuestro país sino que también en América Latina y en todo el mundo porque la hegemonía del capitalismo, la hegemonía del neoliberalismo, ya no puede seguir manifestándose en la dirección que lo ha hecho porque eso ha provocado grandes matanzas, grandes torturas y momentos en que, nosotros como juventud no queremos volver  vivir, hay momentos de la historia que esperamos que nunca más se vuelvan a repetir.

Amalia, que se especializa en temas sobre la mujer, pregunta: - ¿Cómo se ve la primavera de la mujer en la construcción de esa nueva sociedad? ¿Prevalece la opresión hacia la mujer?
Nosotros vivimos en una sociedad profundamente machista y también el modelo y el sistema apunta precisamente a generar división de roles y el individualismo también lo hace. La opresión que ha tenido la mujer históricamente durante muchos años en los que hubo momentos en los que no podía hacer valer siquiera sus derechos civiles más básicos, como poder votar en las elecciones presidenciales o de todo tipo, creo que hemos ido avanzando en esa dirección, en esa emancipación de género que sin duda no nos pone por sobre ni por debajo de los hombres, hoy día las mujeres hemos demostrado con creces, con hechos concretos, de que tenemos tanta capacidad, de que tenemos las mismas condiciones a pesar de que los roles biológicos de cierta forma determinan ciertos roles, lo cual no es malo, nosotras estamos condicionadas para tener hijos el hombre no lo está, pero, sin embargo, eso no nos diferencia ni nos limita de nuestras capacidades de crear, de pensar, de trabajar y de construir un mundo distinto.

Camila Donato

- Camila los estudiantes de Gran Bretaña, durante sus protestas alzaron una pancarta que decía “El capitalismo no está trabajando”, luego los estudiantes de Harvard protestan para no continuar con la clase de Economía cuya teoría tiene en crisis al mundo, también los estudiantes colombianos protestaron y luego hubo una convocatoria de protesta a estudiantes latinoamericanos… ¿por qué los estudiantes?
Por qué los estudiantes, podríamos decir la misma pregunta por qué los jóvenes, voy a partir de porqué los jóvenes porque a partir de allí se puede definir por qué los estudiantes. Los jóvenes, como decía Salvador Allende, ser joven y no ser revolucionario es una contradicción hasta biológica, la juventud, lo inquieto, lo osado, lo crítico, las ganas de descubrir el mundo, uno empieza a descubrir el mundo desde que es pequeño, desde que empieza a dar los primeros pasos, desde que empieza a gatear, después cuando empieza a hablar, pero todos son procesos distintos, primero uno quiere conocer el concepto de las palabras, antes de eso uno tiene que descubrir hablar, pero cuando uno es joven quiere descubrir otras cosas, cómo es el mundo más allá de las fronteras del país, quiere descubrir qué significan las cosas más allá de lo que nos han enseñado, pero hay jóvenes, efectivamente, que no son estudiantes, y ¿por qué los estudiantes? Yo creo que los estudiantes porque están constantemente en un proceso de crítica, constantemente en un proceso de cuestionamiento ante las cosas, porque empiezan a descubrir otras cosas que están más allá de las cosas que ellos habían visto de su mundo inmediato, esa es la herramienta que toma el capitalismo y por eso ataca la educación porque la bajar el nivel de la educación baja también ese proceso de cuestionamiento de los jóvenes, al bajar la calidad de la educación o al eliminar ciertas áreas del saber, porque además son astutos, no eliminan todas las áreas del saber, al eliminar ciertas áreas del saber también están eliminando de cierta manera los cuestionamientos y las ansias de descubrir y criticar que quieren los jóvenes estudiantes, pero ojo, no se puede pretender que los cambios en la sociedad la van a hacer solamente los jóvenes, ni mucho menos solamente los estudiantes, y el proceso en Chile ha dado cuenta de eso, efectivamente los estudiantes fueron un agente dinamizador muy importante, sí lo fueron, el más importante de los actores que participaron como agentes dinamizadores obviamente que sí, pero solos no podemos conseguir nada, solos podemos tener en toma y en paro los liceos siete meses, ocho meses, nueve meses, diez, un años, dos años, y el mundo va a seguir funcionando en el sentido de su economía, pero acá es importante eso sumado también a la lucha que tienen que dar los trabajadores, que tienen que dar los pobladores, que tienen que dar los niños y las niñas que también son parte de la sociedad, y la lucha que tiene que dar las mujeres, que sin duda, y allí aprovecho un poquito para responder la pregunta que hizo la compañera, sin duda alguna a lo largo de la historia las mujeres han ido avanzando, pero no se trata de, porque las mujeres tenemos que avanzar, igualarnos siempre a los hombres, es decir, porque el hombre levanta una piedra yo tengo que levantar la misma piedra, por allí no pasa la igualdad de las mujeres, la igualdad de las mujeres, y eso tiene que se entendido en una sociedad distinta, pasa por comprender o definir a la mujer desde el espacio donde está, si ser dueña de casa no es malo, pero definámosla desde eso, no la definamos como dueña de casa para proteger al hombre, si la mujer va a ser educadora no es malo, pero definámosla desde ese concepto, de ser educadora, y eso mismo debe reproducir en todos los espacios, desde la juventud, por eso la juventud es importante, definamos la juventud pero desde el espacio en que está: desde el espacio trabajador, desde el espacio estudiante, desde el espacio poblador o desde el espacio marginal.

- ¿Cuáles son los problemas que está causando el modelo educativo en Chile?
El problema del sistema educativo chileno, del modelo educativo chileno, hay que entenderlo desde un modelo país, desde un sistema país. Si bien un sistema educativo chileno se puso en crisis, lo pusimos en cuestión, no es porque hizo crisis solamente el sistema educativo y todo lo demás está en la perfección, es porque se desencadenaron un conjunto de elementos que pusieron en cuestión la institucionalidad pinochetista. Algo, recién mencionaba Karol, el sistema en que hoy día vivimos es un sistema que se instauró en la dictadura militar, y se instauró a sangre y fuego, o sea, una dictadura con todo eso que implicaba una política de represión donde el terrorismo de Estado fue la forma de gobernar, donde la desaparición y la ejecución fueron noticias constante, fueron la forma para aniquilar ciertos pensamientos, en ese contexto se instaura la Constitución, y una Constitución tremendamente represiva, tremendamente autoritaria, y esa Constitución instaló la privatización de todos los derechos, de todos los servicios, no solamente de la educación, de la salud, de la vivienda, de la cultura, de la represión contra la mujer, contra los niños y las niñas, etcétera, etcétera, y ¿qué es lo que sucede particularmente con la educación? Es que, en definitiva la educación se evidenció como un privilegio, como una mercancía a la que uno tenía que acceder y si no tenía el poder económico, o simplemente no accedes a esa mercancía llamada “educación” o accedes a una de mala calidad. En Chile lo que sucede hoy en día, y que ha sido demostrado como el jaguar de Latinoamérica, y que tenemos estándares exitosos de calidad y que tiene que ser reproducido en otras partes de Latinoamérica, finalmente es una tremenda desigualdad, porque efectivamente se dice si en Chile se gasta harto en educación, si, efectivamente se gasta harto en educación, pero ese gasto lo llevan las familias no el Estado, más del ochenta, ochenta y cuatro por ciento, del gasto en educación lo tienen las familias, los estudiantes y sus familias, el resto el estado, eso es lo que sucede hoy en Chile. Lo que sucede en Chile es que existe educación para ricos y educación para pobres, educación para ricos en donde sí tienen ciertas áreas del saber como educación física, educación cívica, filosofía, sexualidad, donde les enseñan a pensar, en definitiva eso hacen, lo que yo hablaba recién del  por qué el joven estudiante, porque el joven estudiante tiene todas esas áreas del saber, y está esa otra educación que es la educación para pobres, la educación para los marginados, que es la educación para hacer mandados, para ser reproductor del sistema y para seguir siendo aún más marginado o simplemente no son parte de ninguno de los dos grupos de educación. La juventud chilena, por eso te hice el alcance de que no solo podemos hablar de los estudiantes, del joven, la juventud chilena hoy día está siendo tremendamente marginada, la drogadicción se ha tomado nuestras poblaciones, la delincuencia, muchos de los jóvenes no son parte de la educación pública ni de la educación privada, simplemente no son parte de la educación, y no solamente de la educación superior, desde mucho antes de la enseñanza media porque no ven en el sistema una oportunidad y porque además han sido marginados desde todos los ámbitos, han sido discriminados y han sido expulsados de las formas tradicionales de educación, de la institucionalidad política, han sido marginados en sus espacios, ellos y sus familias.

- Indudablemente la lucha estudiantil de ustedes ha tenido eco en toda Latinoamérica, ¿ustedes están tratando de replicar su lucha en toros países?
Lo que sucede en Chile ha funcionado como una esperanza no solamente para Chile sino para toda Latinoamérica, pero acá no se trata de replicar la lucha de Chile en otros países de Latinoamérica o del mundo, no podemos pretender replicar ciertas luchas porque efectivamente la lucha en Chile es un movimiento social muy fuerte, porque dejó de ser un movimiento estudiantil, ya no podemos hablar de un movimiento estudiantil, efectivamente es muy fuerte, pero porque es lo más fuerte del neoliberalismo si nos ponemos a pensar, entonces la respuesta es a eso, pero también la conducción, no solamente por la acción y reacción, sino la conducción y la propuesta a eso. En otros países también tienen que ser los movimientos sociales el centro de los cambios, pero de distintas maneras, en algunos lugares es la defensa por la educación pública, en Chile y Colombia la pelea es por la recuperación de la educación pública, pero no se trata de replicar, pero sí de que en toda Latinoamérica y en el resto del mundo también los movimientos sociales sean los centros, el eje principal de las transformaciones, sin duda alguna la institucionalidad política es importante, de la cual también tenemos que disputar ese poder, pero tenemos que disputar en conjunto con los movimientos sociales, acá son los movimientos sociales, a partir de sus demandas los que tienen que ir transformando los países de América Latina.

- Un mensaje a los estudiantes salvadoreños…
Bueno, un mensaje a los salvadoreños, pero por sobre todo a los estudiantes de Latinoamérica, porque Latinoamérica tiene un historia de dolor, porque ha sido el “patio trasero” de los yanquis, porque hemos tenido dictaduras en periodos iguales, porque hemos tenido los mismos mártires, por eso hay que hablar de toda Latinoamérica, el resto del mundo tiene que despertar, pero Latinoamérica lo necesita hacer con urgencia, es un llamado a la organización, un llamado al despertar, un llamado a que nos organicemos, pero no solamente en cuestiones gremiales, o sea que no sirve que el estudiante pelee solo por sus reivindicaciones, el profesor solo por las de ellos, el trabajador solo por las de ellos, sino que acá lo que necesitamos es que el conjunto de las demandas se junten en un movimiento social.

Nos interrumpen la entrevista, el tiempo corre y ellas tienen que cumplir con sus compromisos, me autografían el libro de Camila Vallejo y nos despedimos con la convicción de que estamos en el mismo camino.
http://www.diariocolatino.com/es/20120125/perspectivas/99677/La-primavera-del-comunismo-chileno.htm

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Published by Stéphane Parédé
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